Mensaje de acción de Gracias 2017

Estimados Directores, Principales, Personal Docente y de apoyo, Padres, Familiares, Estudiantes de nuestros Centros Educativos Católicos de la Diócesis de Arecibo:

¡Bendito sea el Padre de nuestro Señor Jesucristo, por su Providencia, Fortaleza y Misericordia! Por Su gracia, y por la colaboración de cada uno de ustedes, nuestras escuelas católicas se están levantado y están dando testimonio de los valores del Evangelio al mundo.

Deseamos expresar nuestro profundo agradecimiento por la fraternidad y la esperanza que se ha puesto en marcha por medio de la entrega de ustedes. Gracias por lo que han hecho y hacen para superar estos momentos difíciles que como pueblo, escuela y familia estamos enfrentando.

Ha sido patente el signo de solidaridad cristiana, cuando nuestras comunidades educativas católicas se han unido para servir a aquellos que sufren y están necesitados, sean compañeros como personas externas. Con caridad y espíritu misionero han llevado el amor de Dios, siendo mensajeros de Su acompañamiento, consuelo y protección.

Padres, estudiantes, personal docente y de apoyo, ¡Gracias!

Porque…

… más allá de las necesidades materiales que sufrió su escuela, han sido capaces de atender las necesidades de su prójimo; manifestando su cercanía ante la necesidad de alimentos, agua, electricidad, ropa y compartiendo sus propias fuerzas.
… se han preocupado también de las necesidades espirituales, siendo empáticos en la escucha, y acogedores, diligentes y solidarios en el servicio. Han respondido a la necesidad de tantas familias con la presencia confortante, amorosa y espiritual que proviene de la fe.
…han acogido niños y jóvenes de otras escuelas haciéndoles sentir que les amamos.

Continuamos orando y ayudando a nuestro país que poco a poco se levanta, con la certeza, que además del amor y cercanía que mostramos al hermano, todo el servicio ha sido realizado al mismo Jesús que sufre con nosotros. Todo ese bien, Él lo bendice y lo multiplica.

Nuestras comunidades han sido probadas en el amor y confianza en la Providencia Divina. Hemos aprendido a re-valorar la vida y compartir más, en la sencillez, en el sufrimiento, en el gozo del encuentro con el otro que está a mi lado. Recordemos y crezcamos siempre más, en esta lección de vida y fraternidad que el cielo ha favorecido.

¡Bendigamos al Señor! ¡Celebremos la Vida y la Esperanza!
¡Buen día de Acción de Gracias!

No se admiten más comentarios